Caries infantil: cómo detectarla y prevenirla

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caries infantil

La salud bucodental de un niño es fundamental y es por ello que como padres debemos prestar especial atención ante cualquier presencia de malestar o alteración en la forma de masticar de nuestros hijos, ya que puede ser una indicación de que existe un problema, entre los que destaca la caries infantil.

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¿Qué debes saber sobre la caries infantil?

  1. ¿CUÁL ES EL ORIGEN DE LA CARIES INFANTIL?
  2. ¿HAY QUE TRATAR LA CARIES DE INFANTIL?
  3. ¿CÓMO IDENTIFICAR SI LOS NIÑOS TIENEN CARIES?
  4. ¿QUÉ TRATAMIENTO TIENE LA CARIES EN NIÑOS?
  5. ¿CÓMO PREVENIR LA CARIES INFANTIL?

1. ¿Cuál es el origen de la caries infantil?

La caries, la enfermedad dental con más prevalencia a nivel mundial, es un problema de salud bucodental que afecta especialmente a los niños y jóvenes. Como ya debes saber, se trata de un proceso infeccioso muy común (y también transmisible) causado por la proliferación de bacterias en la cavidad oral.

Esta bacterias comienzan a alimentarse de los carbohidratos (azúcares) presentes en la boca durante un tiempo prolongado, generando un ácido que comienza a erosionar (a desmineralizar) el esmalte de los dientes afectados. De no detenerse a tiempo, este proceso causado por la placa bacteriana consigue atravesar el esmalte (la primera capa de protección) y dañar la pulpa (o nervio) del diente.

2. ¿Hay que tratar la caries de infantil?

La respuesta es sí, siempre. La salud bucodental de un niño es fundamental no sólo para el desarrollo de sus funciones orales (masticación, deglución y fonación), sino también para su desarrollo físico, psíquico y social. Por esta razón no hay que dejar de tratar la caries infantil (ni ninguna otra enfermedad bucal de nuestros hijos) incluso si esta afecta a dientes de leche que están por caer.

Y es que las lesiones causadas por la caries en los dientes de leche pueden evolucionar de forma rápida, afectar no sólo a la correcta masticación y producir dolor, sino que también puede destruir la estructura del diente y causar focos de infección moderada o, incluso, severa. Esto no sólo afecta a la dinámica familiar, sino que genera un malestar e incapacita al niño a realizar sus tareas habituales, incluso a concentrarse y aprender.

Además, cuanto más corta es la edad del niño, más difícil puede resultar el tratamiento. De hecho, la caries que afecta a menores de tres años se conoce como caries de la primera infancia severa, ya que de extraerse los dientes primarios (es decir, de leche) afectados antes de tiempo, se pueden producir malposiciones en el crecimiento dentario del niño. Por ello, lo más importante para solventar este problema en niños es realizar un diagnóstico precoz, razón por la cual es fundamental la supervisión paterna de su salud oral:

3. ¿Cómo identificar si los niños tienen caries?

Los niños no se percatan de un problema hasta la presencia de malestar o dolor, o bien, de un aumento en la sensibilidad dental. Y es que hay que tener en cuenta que, a menos que se dañe el nervio o que la caries provoque una fractura en la pieza dental, suele ser un problema indoloro.

Por esta razón, es necesario animar a los niños (si son los suficiente mayores) a observarse y detectar algún cambio de color o aparición de cavidades de color marrón en sus dientes, o bien a realizar una supervisión y observar si aparecen una series de manchas blancas, especialmente en los dientes de los bebés.

Y es que es habitual encontrar bebés con de caries rampante, también conocida como caries de biberón o del lactante que suele aparecer alrededor del sexto mes de vida. Este tipo de caries infantil se encuentra generalmente en los incisivos superiores especialmente a causa del biberón, pero también puede aparecer en los molares.

niña usando el cepillo para evitar la caries infantil

Para identificar si los niños y bebés tienen caries, es fundamental acompañarles en su limpieza bucodental o realizarla cuando todavía no son autosuficientes.

Porque en general, las consecuencias de la caries en niños suponen una mayor probabilidad de sufrir esta enfermedad cuando aparece la dentición permanente. Además, si no se detiene a tiempo y la lesión ha llegado hasta el nervio, pueden aparecer flemones en la encía adyacente y, en casos más severos, la infección puede difundirse hacia la cara y el cuello que debe tratarse con urgencia.

4. ¿Qué tratamiento tiene la caries en niños?

Si el infante tiene caries, después de un examen oral (en el que puede ser necesario realizar radiografías intraorales), se realiza una evaluación de la profundidad de la caries y si ésta ha llegado a afectar al nervio.

  • Si ha cambiado la coloración pero no han aparecido cavitaciones en los dientes de leche, es posible detener el proceso mediante terapias locales (aplicación de clorhexidina, flúor) y un cambio en los hábitos preventivo.
  • Si se han detectado cavidades, será necesario eliminar la acumulación de bacterias en la zona dañada para evitar que afecte a otros dientes de leche e, incluso, a dientes permanentes que se vayan formando por debajo.
  • Si la infección se ha propagado por la cara y cuello (celulitis facial) es recomendable aplicar un tratamiento con antibióticos e, incluso, extraer el nervio del diente Para evitar esto, como siempre, el mejor tratamiento es una buena prevención.

5. ¿Cómo prevenir la caries infantil?

La caries (tanto en adultos como en niños) es una enfermedad bucodental totalmente prevenible. Generalmente aparece porque existe un desconocimiento sobre cómo se origina, pero especialmente sobre las sencillas pautas a seguir desde edades tempranas:

En primer lugar, es fundamental mantener una buena dieta baja en azúcares. En niños, la forma más saludable de reemplazar estos es mediante la ingesta de frutas. No obstante, en este caso también quedan excluidos los zumos de frutas, ya que generalmente tienen un alto índice glucémico que es perjudicial para los niños, especialmente para su salud oral.

Por otro lado, es fundamental remplazar galletas, cereales y productos lácteos a los que se les haya añadido azúcares. Del mismo modo, sería fundamental instruir a los niños desde edades tempranas en los beneficios de una dieta con alimentos reales, de forma que puedan evitar ultraprocesados que afecten a su desarrollo futuro.

En segundo lugar, es también de vital importancia la aplicación de una buena higiene oral. Sobre todo en edades tempranas, es posible que sea algo más complicado explicar lo imprescindible que es la limpieza dental. No obstante, como decimos, la caries es una enfermedad que se puede prevenir, especialmente si se enseñan buenos hábitos de higiene oral desde edades tempranas, supervisándolos hasta que no sea necesario:

  • En bebes, generalmente entre el quinto y octavo mes de vida, es posible empezar a limpiar las encías, la lengua y mejillas con una gasa humedecida o dedal de silicona y, sí, mucha paciencia. Pero de esta forma se estará eliminando los restos de leche y papillas y promoviendo una buena flora en la cavidad oral.
  • A partir de la erupción de los primeros dientes de leche es posible incorporar el uso de un cepillo para bebés, masajeándolo con suavidad y movimientos circulares. Normalmente es suficiente realizar el cepillado con agua dos veces al día, además de la limpieza de encías, lengua y mejillas como hemos mencionado.
  • No es necesario esperar a que se complete la dentición de leche (ya que esta suele concluir en torno a los 2 años) para incorporar el uso de pasta dental con flúor, la mejor para prevenir la aparición de caries infantil. Una vez que aprendan a escupir se podría usar el equivalente a “un grano de arroz” e ir aumentando la cantidad hasta “un guisante” conforme van creciendo.
  • Es recomendable que sea el adulto quien realice la limpieza hasta que el niño tenga una habilidad motora adecuada que le permita iniciarla, al principio como un juego. Es necesario recalcar la importancia de una buena supervisión por parte de los padres y animar a una independencia mayor en lo que respecta a la higiene dental, a partir de los 8 años, hasta una edad en la que no sea necesaria la supervisión.

Además, en tercer lugar, para evitar la aparición de caries no debemos dejar de mencionar la necesidad de acudir a una clínica especializada en odontopediatría, en la que se puede solicitar una primera cita desde la aparición del primer diente de leche, con el fin de evaluar el estado de salud bucondental del infante y, de ser necesario, recibir especificaciones concretas sobre la higiene dental en función de la necesidad del niño.

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