Cuándo es aconsejable un implante dental

La implantología ofrece la mejor solución para restaurar la función y estética tras la pérdida de un diente.

Recurso 45 CONTENIDOS

Recurso 52

Problemas que la implantología puede solucionar

1. PÉRDIDA DEBIDO A LA CARIES
2. PÉRDIDA DEBIDO A LA ENFERMEDAD PERIODONTAL
3. MALOCLUSIÓN
4. PÉRDIDA DE HUESO ALVEOLAR
5. AUSENCIA DE DIENTES POR MOTIVOS GENÉTICOS
6. MOLESTIAS POR EL USO DE PRÓTESIS REMOVIBLES

1. Pérdida debido a la caries

La aparición de caries debido al alto consumo de azúcar, una higiene dental inadecuada, el paso del tiempo, el pH o los microorganismos bucales, es una de las causas más comunes de pérdida dental.

La parte dura del diente está formada por un mineral que se llama hidroxiapatita. Los ácidos que se producen después de la ingesta dental pueden provocar la desmineralización de la superficie del esmalte (la capa más superficial de los dientes).

Si se deja avanzar la infección de la caries, puede llegar a dañar la pulpa dental de los dientes, es decir, su parte más interior, donde se encuentran los vasos sanguíneos y el nervio dental.

El problema más habitual en la pulpa dental, el interior de los dientes, es la pulpitis, que supone la inflamación pulpar. En los casos de pulpitis irreversible, es decir, en una inflamación severa de la pulpa dental, da como resultado la necrosis o muerte del diente.

La opción para eliminar la inflamación de la pulpitis es el tratamiento de endodoncia, que se encarga de tratar la pulpa dental dañada. Pero en los casos que se ha producido ya la pérdida dental, se puede rehabilitar la boca y prepararla para suplantar el diente perdido con un implante.

Por estas razones, es muy importante mantener una higiene dental adecuada. Y en caso de que la pérdida dental por caries ya haya ocurrido, es altamente recomendable recurrir al implante cuanto antes para evitar así un problema más grave y perjudicial para la salud bucodental.

2. Pérdida debido a la enfermedad periodontal

La enfermedad periodontal es lo que comúnmente se conoce como la enfermedad de las encías. Motivos genéticos, higiene oral inadecuada o malos hábitos como el tabaco pueden producir una inflamación gingival, es lo que conocemos como gingivitis.

Si la infección continúa avanzando, puede llegar a destruir hueso; esta fase más avanzada de la enfermedad de las encías se conoce como periodontitis. La periodontitis puede provocar movilidad y dolor en los dientes, y cuando está en sus estados más avanzados, la pérdida de uno o varios dientes.

La implantología puede solucionar la pérdida dental tras una periodontitis avanzada. Sin embargo, antes de colocar cualquier implante, el periodoncista debe asegurarse de que la enfermedad periodontal está bien controlada para que no puedan reproducirse estos problemas en el hueso alrededor del implante. El mantenimiento en estos pacientes es muy estricto y debe mantenerse a lo largo de su vida.

La implantología es una técnica novedosa que aporta una sensación de naturalidad, mejora la estética, es indoloro, tiene una funcionalidad completa y por supuesto, poder disfrutar plenamente de la comida o realizar cualquier actividad sin sufrir ninguna complicación o dolor.

3. Maloclusión

La maloclusión es una variación en el crecimiento de hueso de la mandíbula o posición de los dientes que impide una masticación adecuada, además de alterar la estética del paciente. Los antecedentes familiares son una mejor forma de detectar un diagnóstico temprano de la maloclusión. Pero bien puede ocurrir que la maloclusión se desarrolle a causa de hábitos inadecuados al morder, masticar o hablar.

La ausencia de un diente puede hacer que la posición de los dientes vecinos o los opuestos se altere, provocando una maloclusión que deberá corregirse primero con ortodoncia, y después reponiendo los dientes que faltan a través de uno o varios implantes dentales.

En general los ortodoncistas se ocupan de diagnosticar, prevenir, interceptar y tratar la maloclusión para evitar más alteraciones de las estructuras de alrededor. Existen varios tipos de maloclusión como la transversal, que afecta a la anchura de los maxilares o anomalías; la maloclusión vertical, afectada por la falta de contacto entre los dientes o por solapamiento excesivo; la maloclusión sagital, etc.

Sin embargo, en algunos casos severos el ortodoncista necesita acudir al especialista en implantología. Dependiendo de las necesidades del paciente, ambos dentistas estudiarían qué dientes serían necesarios colocar de manera que se pueda corregir la maloclusión.

Problemas que soluciona la implantología

Un implante dental permite sustituir el diente perdido consiguiendo un resultado muy natural.

4. Pérdida del hueso alveolar

El hueso alveolar es la masa donde se integra la raíz del diente. Tiene una función fundamental: mantener las piezas dentales en la mandíbula y responder a la presión ejercida al masticar.

El peligro de perder este hueso importante puede deberse no solo por una exodoncia (pérdida o extracción del diente) sino por periodontitis (infección severa de las encías), envejecimiento, traumatismos u osteoporosis (enfermedad que causa disminución de la densidad de masa ósea).

Cuando el diente que falta no es sustituido por otro, a largo plazo provoca la pérdida del hueso debido a la falta de estimulación del masticado. En este momento es cuando ocurre la reabsorción o pérdida del hueso alveolar.

Son diversas las consecuencias de la reabsorción ósea:

— Retraimiento de los labios

— Arrugas de expresión sobre el labio superior por el retraimiento labial

— Aumento en el riesgo de pérdida de otras piezas dentales

— Oclusión modificada

La mejor forma de evitar estas consecuencias es sustituir de inmediato los dientes que se hayan perdido. Y en los casos en los que ya se ha producido la reabsorción ósea, es posible recuperar el hueso alveolar perdido con una intervención para regenerar hueso previo a la colocación de los implantes dentales.

5. Ausencia de dientes por motivos genéticos

Es lo que conocemos como agenesia dental. Las agenesias más comunes suelen ser las de los incisivos laterales y las de los premolares, pero pueden ocurrir en cualquier otro diente. Debido a que ocurren por motivos genéticos, suele haber antecedentes familiares.

Algunas agenesias pueden acompañarse de una maloclusión debido a que el recambio dental, es decir, cuando cae un diente de leche, no se produce de la manera adecuada.  La agenesia de los incisivos laterales también suele producir un empeoramiento de la estética de la sonrisa.

La corrección de las agenesias requiere a menudo el tratamiento con ortodoncia y la colocación de implantes dentales para suplantar el diente que no ha salido.

6. Molestias por el uso de prótesis removibles

Las prótesis removibles pueden causar molestias en su uso diario, que pueden dar lugar a posibles daños en las encías. Estos daños pueden causar dolor, y en algunos casos pueden llegar a infectar las encías. En cambio, a veces el problema está en que la prótesis se mueve y crea en el paciente una incomodidad en su día a día, sobre todo a nivel estético.

Los implantes dentales son, pues, una solución de aspecto natural para los pacientes que buscan alternativas a las prótesis removibles. Pueden usarse tanto para retener prótesis removibles de resina (sobredentaduras) o para poder poner dientes fijos.

Ebook

EBOOK

EL TRATAMIENTO DE REHABILITACIÓN ORAL

La solución de problemas bucodentales hasta en los casos más complejos.

Ebook

EBOOK

Categoría/s: Implantología

Recurso 33 Recurso 32 Recurso 34