El cuidado de los dientes de leche

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dientes de leche

La salud de los dientes de leche es tan importante como la de los dientes definitivos, ya que guardan espacio en la mandíbula para la erupción de los dientes permanentes.

Recurso 45 CONTENIDOS

Recurso 52

Consejos para cuidar los dientes de leche en los niños

1. LA IMPORTANCIA DE REALIZAR UN CEPILLADO CORRECTO

1.1 ¿CUÁNTAS VECES AL DÍA ES ACONSEJABLE REALIZAR EL CEPILLADO?

1.2 ¿CUÁL ES LA TÉCNICA MÁS ADECUADA?

2. INCULCAR UNA BUENA ALIMENTACIÓN

3. REVISIONES PERIÓDICAS EN UNA CLÍNICA DENTAL

1. La importancia de realizar un cepillado correcto

Realizar una higiene oral en los primeros años de vida es vital para evitar que las bacterias puedan causar problemas en la salud bucal de los más pequeños. De modo que, en el momento en que se note el inicio de la erupción de los primeros dientes de leche o temporales, se recomienda lavar la boca del bebé limpiando sus encías haciendo uso de una gasa húmeda después de alimentarlo. Una vez nazcan los primeros dientes temporales, los padres pueden iniciar el cepillado dental, empleando un cepillo de dientes con cerdas muy suaves.

Con el paso de los años, es esencial acompañar al niño para que aprenda a cepillarse los dientes por su cuenta. ¿Cuál es el mejor momento para dejar que se cepille los dientes solo? Aunque se recomienda que los padres estén presentes hasta los seis años, esto siempre depende de la autonomía del niño. Una manera de comenzar el cambio es dejar que se cepillen los dientes ellos solos y después lo revise un adulto. Así poco a poco se trabaja en inculcarles la importancia de ser autónomos.

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1.1  ¿Cuántas veces al día es aconsejable realizar el cepillado?

En los niños menores de tres años se aconseja realizar el cepillado mínimo dos veces al día, después del desayuno y después de la cena. El cepillado de después de la cena es el más importante, ya que es el momento en el que se tiende a acumular más bacterias. La acumulación de placa bacteriana por una higiene bucal inadecuada puede formar sarro en los dientes temporales.

A partir de los tres años, se recomienda el cepillado unas tres veces al día, después de cada comida principal. Sin embargo, muchas veces los niños no comen en casa, lo cual dificulta su limpieza. Por esa razón, es aconsejable que se lleven al colegio un neceser con todo lo necesario para lavarse los dientes después de la comida. También ocurre que hay muchos niños que se cepillan los dientes, pero no son constantes; es esencial inculcarles la higiene dental hasta que finalmente logren adquirir el hábito en su día a día.

La acción debería llevarse a cabo con suavidad usando un cepillo infantil blando, de filamentos redondos y cabezal pequeño adecuado al tamaño de la boca, poniendo muy poca pasta dentífrica. Esta acción debería estar siempre supervisada por un adulto, sobre todo en los menores de tres años, para evitar que se traguen la pasta.

Se recomienda que el cepillo que se utilice al comenzar la dentición sea propio, tenga cerdas suaves, y es esencial cambiarlo cada tres meses.

1.2  ¿Cuál es la técnica más adecuada?

Existen diferentes técnicas de cepillado para los niños. La técnica recomendada en edades más tempranas es la más sencilla. Consiste en realizar movimientos circulares sobre las caras externas e internas de los dientes, y movimientos cortos de delante a atrás en las muelas.

Una vez el niño va creciendo, la técnica que se debería enseñar es más compleja, y consistiría en:

  • Enseñar al niño a “dividir” la boca en cuatro partes (dientes superiores e inferioeres; muelas superiores e inferiores) para asegurar la limpieza de toda ésta
  • Mojar el cepillo en agua y colocar poca pasta dentífrica
  • Cepillar primero la cara exterior de los dientes realizando movimientos cortos y suaves de arriba abajo, desde el borde de la encía hasta el final del diente y siempre desde los dientes traseros a los frontales
  • Cepillar la cara interior de los dientes de la misma forma en que se hizo la cara exterior
  • Cepillar también las zonas de masticación realizando movimientos horizontales cortos desde atrás hacia delante y de delante hacia atrás
  • Por último, cepillar la lengua desde atrás hacia delante

Si los padres tienen dudas sobre cómo educar a su hijo en el hábito de la higiene bucal, pueden recurrir a la ayuda de profesionales de la odontopediatría.

2. Inculcar una buena alimentación

Es fundamental comenzar cuanto antes a tener una buena salud bucodental incluso durante el periodo de los dientes de leche. Entre estos hábitos se incluye la alimentación, ya que establecer malos hábitos podría ocasionar torceduras en los dientes definitivos, así como caries en los dientes de leche.

Para evitar este tipo de problemas, es vital que los niños aprendan a llevar una buena alimentación. De manera que es recomendable evitar, en la medida de lo posible, que los bebés se queden dormidos con el biberón de leche o zumos, ya que los líquidos pueden contener azúcares perjudiciales para su salud bucodental.

Entonces, es vital empezar desde los primeros años a inculcar la importancia de comidas equilibradas y ricas en verduras, legumbres, pescado y carnes, y muy bajas en golosinas y dulces que podrían fomentar la aparición temprana de caries u otros problemas graves de salud bucodental.

Una manera de evitar el consumo frecuente de dulces es limitarlos a una vez por semana o sustituirlos por alimentos dulces más saludables como frutas o frutos secos que sacien sus ganas. Además, también es importante lavar los dientes de los niños después del consumo de cualquier dulce.

La presencia de los dientes temporales facilita el correcto desarrollo de las estructuras maxilofaciales, tanto a nivel óseo como muscular.

3. Revisiones periódicas en una clínica dental

Cuando el niño cumple los tres años, suele tener una dentadura completa y puede acudir junto a sus padres a la primera revisión del dentista para comprobar el estado de sus dientes. No obstante, se recomienda acudir a un odontopediatra en la etapa inicial de la erupción de los dientes temporales.

Acudir pronto a un dentista evita problemas no solo de caries en los dientes de leche, sino de encías débiles y con tendencia a infecciones que afecten a los dientes posteriores. Por este motivo, es vital que el niño adquiera unos buenos hábitos a temprana edad y que no desarrolle miedo de acudir a las revisiones del dentista, porque es un fenómeno que podría causarle problemas en la edad adulta.

Las revisiones periódicas de un odontopediatra podrían detectar irregularidades en la formación de la dentadura, tratarlas, y realizar un seguimiento periódico de su evolución para un crecimiento sano para el pequeño.

Imagen: John Dill

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