¿Puede haber complicaciones en un implante dental?

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Es posible que un paciente “rechace” un implante dental, pero hoy en día es posible resolver el origen del problema y restaurar el implante de manera efectiva.

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Recurso 52

Los problemas más frecuentes que pueden causar el “rechazo” del implante dental

1. EL HUESO ALVEOLAR ES INSUFICIENTE PARA EL IMPLANTE
2. LA PRESENCIA DE UNA ENFERMEDAD EN LAS ENCÍAS
3. UN CUIDADO INADECUADO DEL IMPLANTE
4. HÁBITOS QUE PUEDEN DAÑAR LOS DIENTES
5. PROBLEMAS EN EL POSTOPERATORIO

El implante dental es, a día de hoy, la solución más similar a un diente natural. Sin embargo, como todo tratamiento dental, puede existir un mínimo riesgo de la aparición de problemas tras la colocación del implante. Si bien a día de hoy los dentistas realizan todos los controles necesarios para que el implante se realice con éxito, es esencial conocer los posibles problemas que puedan aparecer en el tratamiento.

Es posible restaurar un implante dental “rechazado” por el paciente si se recurre a un especialista que ayude a detectar la raíz del problema, tratarlo, y así poder rehabilitar la boca para colocar un nuevo implante.

1. El hueso alveolar es insuficiente para el implante

Uno de los problemas más frecuentes en la colocación de implantes dentales es un hueso alveolar insuficiente o inexistente. Se llama hueso alveolar a la estructura ósea dentro del hueso maxilar que tiene la función de sostener las raíces de los dientes. El hueso alveolar está presente tanto en nuestra mandíbula, para sujetar los dientes inferiores, como en el maxilar superior (la estructura de hueso colocada entre nuestra nariz y la boca), para sujetar los superiores.

La colocación del implante dental incluye como parte del tratamiento la unión del implante artificial y el hueso alveolar del diente perdido, proceso que se llama osteointegración. La conexión del implante y el hueso en esta fase es esencial para que el implante pueda ejercer las mismas funciones que un diente natural.

Para que la osteointegración tenga éxito, el hueso alveolar debe tener unas condiciones adecuadas para que acepte la colocación del implante. Si el hueso alveolar dispone de un buen estado, el implante dental puede adecuarse sin problemas al hueso alveolar. Sin embargo, hay casos en los que el hueso alveolar es insuficiente. ¿Esto a qué se debe?

Una de las causas más frecuentes es que la pérdida del diente se ha producido años atrás y no se ha solucionado la ausencia del diente. Cuando el hueso alveolar no sujeta ningún diente, poco a poco el hueso se retrae, de manera que se complica la colocación de un nuevo diente. En los casos en los que se ha perdido más de un diente, los daños en el hueso alveolar son más severos.

Por este motivo, el odontólogo debe hacer un estudio en profundidad de las condiciones del hueso alveolar en la zona del diente a restaurar. Hoy en día es posible restaurar el hueso alveolar perdido, pero es esencial hacerlo antes de colocar el implante dental, de manera que se pueda prevenir problemas en el tratamiento.

2. La presencia de una enfermedad en las encías

Aunque las enfermedades de las encías o del periodonto no suelen suponer molestias severas en el paciente, siguen siendo un problema que daña la salud bucal, y que puede evidentemente perjudicar la colocación del implante. Los problemas más comunes en salud periodontal son la gingivitis y la periodontitis.

La gingivitis es la irritación, inflamación y enrojecimiento de las encías a causa de una infección. Esta infección se origina por la acumulación de bacterias dañinas en la boca debido a una higiene dental inadecuada. Si la infección no se resuelve, acaba evolucionando a un estado más severo: la periodontitis.

Esta infección afecta de forma severa a las encías, de manera puede dañar el hueso alveolar. Para prevenir el riesgo de que perjudique al implante dental y pueda causar su pérdida, se recomienda curar la enfermedad periodontal antes de la colocación del implante.

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3. Un cuidado inadecuado del implante

Es esencial que tanto el odontólogo como el paciente se comprometan en el cuidado de los implantes dentales. El dentista establece una serie de visitas regulares para controlar la evolución del tratamiento, mientras que el paciente sigue los cuidados que le ha indicado el odontólogo antes, durante y después del tratamiento en su hogar. Dado que los implantes dentales requieren unos cuidados muy especiales en los primeros días tras la cirugía, es vital seguir las recomendaciones del dentista.

Sin embargo, en algunos casos los pacientes no llegan a cumplir todas las indicaciones del dentista. Es muy frecuente que haya pacientes que, en el proceso inicial del postoperatorio, consuman alimentos duros o muy calientes, se automediquen para calmar alguna posible molestia o que sigan un hábito de higiene dental inadecuado.

Estas situaciones pueden causar problemas en la adaptación de la boca al implante, ya que se expone a la boca a bacterias dañinas que pueden atacar el implante.

Ante cualquier duda o problema, es esencial compartirla con el dentista. Este se encargará de explicar detenidamente al paciente cómo mejorar el cuidado de sus implantes dentales.

4. Hábitos que pueden dañar los dientes

Es posible que el paciente tenga hábitos que, inconscientemente, pueden acabar dañando el implante colocado. Un hábito que es dañino para los implantes es el bruxismo, el hábito de apretar y rechinar los dientes. Esto puede perjudicar a la posición del implante, como también causar daños en la calidad del mismo.

Otro hábito perjudicial es fumar tabaco. Las propiedades del tabaco pueden dificultar la osteointegración, al igual que suponen un importante riesgo de infección para la boca.

Hay pacientes que presentan dudas respecto a su hábito de practicar deporte. ¿Esto puede suponer un riesgo para el implante dental? La práctica de deporte no supone ningún riesgo severo para la salud bucodental. Sí se recomienda evitar la práctica de deportes muy activos en el postoperatorio, ya que la boca se está adaptando poco a poco al implante. Además, se previenen fracturas o traumatismos que puedan darse al realizar deporte. El dentista, según el avance del tratamiento, indicará cuándo es el momento adecuado para retomar la práctica de deporte.

5. Problemas en el postoperatorio

En muy pocos casos ocurre que la cicatrización tras la operación no se complete correctamente. Esto puede llegar a causar molestias, sensibilidad dental, daños en las encías y en algunos casos el implante llega a moverse, por lo que evidentemente la boca del paciente está rechazando el implante.

Si se llega a experimentar alguno de estos síntomas, se recomienda acudir lo antes posible al dentista para que compruebe cuál es el problema.

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