¿Cómo funciona la sedación en odontología?

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Sedación en el dentista

La sedación es un proceso que permite una variación de consciencia en el paciente, que va desde la somnolencia hasta la respuesta nula a estímulos dolorosos.

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Recurso 52

¿De qué forma se emplea la sedación en tratamientos dentales?

1. MOTIVOS FRECUENTES POR LOS QUE SE APLICA LA SEDACIÓN
2. ¿SE PUEDE SOLICITAR LA SEDACIÓN EN CUALQUIER TRATAMIENTO DENTAL?
3. ¿ES LO MISMO LA ANESTESIA GENERAL Y LA SEDACIÓN?
4. FÁRMACOS EMPLEADOS EN LA SEDACIÓN
5. TIPOS DE SEDACIÓN EN ODONTOLOGÍA

1. Motivos frecuentes por los que se aplica la sedación

La sedación se recomienda especialmente en los casos de pacientes que sienten un gran estrés por los tratamientos dentales. La sedación dental es un proceso que permite la tranquilidad y relajación del paciente especialmente en los procesos quirúrgicos de su tratamiento.

Una conducta positiva por parte del paciente a la hora de realizar un tratamiento dental es esencial para su éxito. No obstante, hay pacientes que experimentan un gran estrés incluso desde su primera visita a una clínica dental, lo que dificulta su tranquilidad para colaborar en el tratamiento. Por este motivo, los odontólogos practican la aplicación de diferentes técnicas farmacológicas que, además de prevenir el dolor en el paciente, favorece el control del estrés del paciente.

Las técnicas como la sedación oral, la sedación intravenosa o la sedación general se usan, además, en pacientes que pueden presentar una actitud que no facilita la intervención del personal sanitario. En casos de tratamientos para niños, se utiliza con frecuencia la sedación oral, que consiste en la administración de uno o varios medicamentos que causan alteraciones en los niveles de conciencia, motricidad y parámetros fisiológicos, sin que suponga un peligro para la salud de los pequeños.

Hay muchos odontólogos que no disponen de la experiencia para ayudar a un paciente que no puede controlar su estrés, por lo que acaban rechazando al paciente con estrés. Y es habitual que este rechazo cause aún más estrés en el paciente, pues se puede llegar a sentir avergonzado por la situación vivida con su anterior odontólogo.

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2. ¿Se puede solicitar la sedación en cualquier tratamiento dental?

La sedación es una técnica que se puede aplicar en cualquier tratamiento dental. Pero para ello, es recomendable acudir a una clínica dental que tenga experiencia en la aplicación de sedación para pacientes con estrés. Si bien hay muchas clínicas que disponen de la sedación para tratamientos que requieren pasar por cirugía oral, no todas las clínicas disponen de las técnicas para aplicarlas en otros tratamientos que necesariamente no requieran un proceso quirúrgico.

Es habitual que los odontólogos recurran a la sedación leve durante sus tratamientos. Esta es una técnica que aplica óxido nitroso mediante mascarilla; evita el uso de aguja, lo que permite al paciente prevenir un ‘pinchazo’, y además estar consciente durante el tratamiento. Este tipo de sedación se usa sobre todo en periodoncia o tratamientos de enfermedades de las encías.

La sedación consciente, por otra parte, se emplea frecuentemente para tratamientos que requieran procesos quirúrgicos, como es el caso de las cirugías para la colocación de implantes dentales.

No se suele sedar a un paciente si únicamente se le va a realizar un empaste. Se puede recurrir a la sedación para llevar a cabo más de un tratamiento, como endodoncias, reconstrucciones y curetajes (especialmente en aquellos casos en que haya una fobia extrema o muchas náuseas).

Tipos de sedación

La sedación puede ser consciente o profunda, dependiendo de la técnica que necesite el paciente para calmar su estrés.

3. ¿Es lo mismo la anestesia general y la sedación?

Aunque los conceptos parezcan similares, su aplicación causa distintos efectos en el paciente.

Se define la anestesia como una pérdida temporal de las sensaciones del tacto y de dolor durante una intervención sanitaria. Mediante el uso de anestésicos, se causa un estado reversible de inconsciencia, ocasionando una pérdida en la sensación de dolor de todo el cuerpo. La aplicación de estos fármacos se administrará por un anestesista encargado de controlar la dosis en el paciente durante toda la intervención quirúrgica.  La anestesia, además, puede ser local o general.

En la anestesia local, la aplicación de la anestesia previene el dolor en una zona concreta de la boca durante el tratamiento, adormeciendo los tejidos bucales. Los sedantes se pueden administrar antes o durante el procedimiento Normalmente se emplea para tratamientos de los empastes dentales, endodoncias, carillas dentales o extracciones. En algunas ocasiones, también se puede aplicar en una higiene dental si el paciente tiene mucha placa dental. Por otra parte, la anestesia general o completa tiene el mismo efecto, pero a nivel global en todo el cuerpo del paciente.

La diferencia entre anestesia general y sedación reside en la respiración. En ambas, el paciente desconecta del entorno que le rodea. Pero durante la sedación el paciente es capaz de respirar por sí mismo, mientras que en la anestesia general los fármacos los que paralizan el diafragma para evitar la respiración natural. Además, la sedación permite al paciente relajarse por completo, por lo que puede pasar por una intervención quirúrgica sin sentir nervios en ningún momento del proceso.

La sedación puede recurrir a distintos procesos para eliminar tanto la ansiedad del paciente como su dolor, como la inhalación de fármacos o la ingestión de pastillas. En todos los tratamientos se tiene en cuenta el caso específico del paciente para determinar si necesita anestesia o sedación consciente. Además, el odontólogo encargado de su caso requiere en algunos casos la revisión del historial clínico del paciente, de modo que se pueda estudiar posibles riesgos de la sedación en este.

4. Fármacos empleados en la sedación

Los medicamentos conocidos como anti-ansiolíticos o sedantes-hipnóticos son los encargados de manejar la ansiedad de los pacientes tanto en odontología como en otras ramas de la salud. Estos son algunos de los medicamentos más frecuentes en la aplicación de la sedación:

Sedantes – hipnóticos o antiansolíticos. Aplicados en una baja dosis, son fármacos que provocan sedación o efecto tranquilizante en el paciente reduciendo la coordinación motriz.

Barbitúricos. Son quizás los medicamentos más usados en el control de la ansiedad. Disminuye los niveles de ansiedad provocando somnolencia entre tres a cuatro horas. Por esto se recomienda al paciente asistir a la consulta con un acompañante, ya que el paciente no podrá realizar ninguna actividad después del tratamiento. Este fármaco se suele administrar únicamente a pacientes adultos.

Benzodiazepinas. Tienen propiedades ansiolíticas, amnesiantes, sedantes, miorrelajantes y anticomiciales (para el tratamiento del dolor neuropático). Suelen prescribirse como anestésicos o cuidados intensivos. La intensidad de su efecto depende del grado de afinidad de los receptores y la dosis administrada.

 

Relajar al paciente mediante la sedación

La sedación consciente permite la relajación del paciente mediante medicación, por lo que se recomienda especialmente a las personas que experimentan muchos nervios al visitar una clínica dental.

5. Tipos de sedación en odontología

La sedación consciente puede variar dependiendo de las necesidades del paciente, y por lo tanto del proceso que escoja su odontólogo durante su tratamiento.

Sedación mínima

Tiene como objetivo disminuir o eliminar la ansiedad para mejorar el comportamiento del paciente. Según la sensibilidad del paciente, se pueden presentar una disminución de la ansiedad al tratamiento en comparación con el momento previo a la sedación. No obstante, sí que está más calmado y no responde a los estímulos operatorios. Durante este tipo de sedación el paciente no pierde los reflejos de protección, ni la ventilación, estabilidad hemodinámica y oxigenación.

Sedación moderada

 Este tipo de sedación pretende disminuir o eliminar la ansiedad, así como mejorar el comportamiento tanto en pacientes jóvenes o mayores. Los pacientes pueden sentir una pérdida de ansiedad, además de presentar menos tensión y disminución de la respuesta al estímulo clínico. El comportamiento del paciente es más cooperativo y en ocasiones puede hasta mover la cabeza y la mandíbula de forma voluntaria y sin presentar pérdida de los reflejos de protección.

Sedación profunda

Este tipo de sedación pretende eliminar la ansiedad y mejorar el comportamiento del paciente inquieto y/o excitado que quizás responde al estímulo. El paciente está muy relajado, con apenas presentar estímulo y sin interacción durante el procedimiento. Se debe ofrecer asistencia continua durante el procedimiento ya que en este caso el paciente presenta una pérdida parcial o completa de los reflejos de protección.

Vía oral

 La ruta oral de sedantes tiene buenos efectos en los pacientes, pero es una ruta lenta, ya que los efectos clínicos tardan más en aparecer. El intestino delgado y el estómago son los encargados de absorber el medicamento una hora después de haberlo ingerido.

Vía intravenosa

Es un procedimiento que consiste en la administración de fármacos sedantes a través de una punción al paciente. Este método sirve para reducir los síntomas de intranquilidad psíquicos y/o el dolor que puedan sentir los pacientes. Asimismo, es vital que este tipo de sedación esté supervisada por un anestesista que esté presente durante toda la intervención para controlar que todo transcurre con normalidad.

Inhalación

La sedación por inhalación es un tipo de técnica muy seguro y efectivo que consiste en la administración combinada de óxido nitroso y oxígeno que alteran los niveles de consciencia del paciente. Se ha utilizado durante más de 100 años en Europa y Norteamérica tanto para la ansiedad como el dolor odontológico. Es el método más utilizado en el mundo y logra una mejora del comportamiento en el paciente durante el procedimiento. Consigue aumentar la cooperación del paciente y también disminuir la ansiedad.

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